La noche de este domingo 24 de mayo, el Teatro Nescafé de las Artes fue testigo del regreso de Cancamusa al recinto de Providencia, esta vez para presenciar su gira en solitario: Dopamina Tour 2026.
Y es que a un año de repletar el teatro durante veinticinco fechas junto a Los Bunkers en 2025, la oriunda de Valdivia logró inundar el espacio con su incomparable calidez, a pesar del frío capitalino.
De esta manera, Cancamusa entregó a sus fanáticos un recorrido musical que repasó su más reciente disco Dopamina, pero que también dio espacio a las canciones más queridas de su repertorio, generando un viaje sonoro lleno de nostalgia, sensibilidad y energía.
Con una entrada desde el público del Nescafé, la baterista dio inicio al show con Trenes, instalando inmediatamente la atmósfera íntima de la noche.
Entre luces tenues y un público notablemente emocionado, uno de los primeros puntos altos del concierto el single homónimo del álbum, Dopamina, tema que originalmente interpreta con Gepe, pero que esta vez contó con el acompañamiento vocal de Francis Durán.
Entre la profundidad emocional de Dopamina y los himnos de Amor Minimal
A medida que avanzó la presentación, Cancamusa fue construyendo un relato emocional cada vez más íntimo.
Himnos de Amor Minimal, como Sin miedo a la profundidad y La ironía de las rosas, dieron espacio a uno de los momentos más nostálgicos de la noche.
Más adelante, Cicatriz, En medio del desierto y Babel encapsularon la sensibilidad más personal del álbum, convirtiéndose en el reflejo más puro del universo de Dopamina.
Sin duda, la interpretación de la reciente versión del clásico de Luz Casal, Entre mis recuerdos, se convirtió en uno de los puntos más altos de la velada.
Acompañada por la voz del público, Cancamusa inundó de melancolía el Teatro Nescafé de las Artes, en lo que fue una de las primeras veces cantándola en vivo desde su lanzamiento.
Un cierre emotivo junto a invitados especiales
La recta final del concierto continuó repasando canciones que marcaron distintas etapas de su carrera.
Una noche que nunca termina y Fue un adiós mantuvieron la carga emocional del show, mientras que Nunca es tarde y Quédate volvieron a conectar directamente con la esencia más íntima de Amor Minimal.
Posteriormente, Controlar y Si te viera elevaron nuevamente la intensidad del recinto, preparando el ambiente para un bis que terminó desatando la euforia de sus fanáticos.
El regreso al escenario con Reviví y Horas contigo fue recibido entre aplausos interminables. No obstante, las sorpresas siguieron con Planetas viejos, canción que contó con la llegada de Mauricio Durán al escenario.
Finalmente, Antes de que apague el sol envolvió al teatro en una atmósfera cálida y profundamente emotiva, cerrando el paso del Dopamina Tour por Santiago, con la íntima sensibilidad que caracteriza a Cancamusa.
