Arturo Longton abrió su corazón y habló sobre uno de los momentos más complejos de su vida personal, una etapa que se extendió por cerca de dos años tras su paso por Tierra Brava y que estuvo marcada por la depresión, los excesos y el aislamiento.
El exchico reality fue invitado al programa digital Mañana te cuento de Once Stream, donde reconoció que los últimos años han sido especialmente difíciles.
El complejo proceso que enfrentó
Al profundizar en ese periodo, Longton reveló que dicho período lo llevó a descuidar su salud física y mental.
“Llegué a pesar 100 kilos, estuve dos años enterrado en mi pieza, tomando y comiendo”, confesó.
Además, confirmó que se trató de una depresión que comenzó después de su participación en Tierra Brava. Incluso reconoció que cuando formó parte de Hay que decirlo seguía atravesando un delicado momento personal.
“Cuando estuve en Hay que decirlo también estaba mal. Por eso tampoco duré”, sostuvo.
Según explicó, gran parte de su sufrimiento estuvo relacionado con las consecuencias de la relación que mantuvo con Shirley Arica dentro del reality y el daño que sintió haber provocado a su entonces pareja, Daphne Bunney.
“Viví situaciones súper al límite de autodestrucción, de autosabotaje, de ir a meterme en un after de mala muerte y sin saber qué me iba a pasar, y no me importaba nada”, recordó.
El exchico reality aseguró que intentó buscar ayuda, aunque las terapias no lograron generar el cambio que necesitaba en ese momento.
Finalmente, llegó a un punto en que entendió que debía tomar una decisión.
“Cuando estás tan mal, dices: ‘salgo o me muero’. Al final fue como ‘quiero salir’ y empecé de a poco”, relató.
El papel clave de su madre en su recuperación
Otro factor determinante fue ver el impacto que su situación tenía en su familia, especialmente en su madre, con quien vivía durante esos años.
“Verla mal a ella me hizo replantearme y decir: ‘No solo me estoy causando daño yo, sino que le estoy haciendo mucho daño a ella’”, reconoció.
Y recordó: “Caí en el copete, copete, copete, comida, comida, comida, juego, juego, juego… y no querer salir. Y llorar”, confesó.
Finalmente, Longton explicó que comenzó a recuperarse retomando el ejercicio físico y enfocándose nuevamente en su bienestar. Gracias a ese proceso logró bajar 16 kilos y reconstruir gradualmente su vida tras uno de los episodios más difíciles que ha enfrentado.
