¿Lo sabías? Según especialistas, una persona puede tener colesterol dentro de rangos normales, llevar hábitos saludables e igualmente presentar un riesgo elevado de infarto o accidente cerebrovascular (ACV) debido a la Lipoproteína(a), un marcador genético poco conocido y que no suele incluirse en los exámenes preventivos habituales.
Este factor ha tomado relevancia en la comunidad médica, ya que podría estar presente en millones de personas sin dar señales evidentes, lo que lo convierte en un riesgo silencioso para la salud cardiovascular.
La Lipoproteína(a): el riesgo silencioso que no se detecta en exámenes rutinarios
Según la American Heart Association, cerca de una de cada cinco personas en el mundo tendría niveles elevados de Lipoproteína(a), condición que no genera síntomas y que solo puede identificarse mediante un examen de sangre específico.
A diferencia del colesterol LDL, cuyos niveles pueden modificarse con alimentación y ejercicio, este marcador está determinado principalmente por la genética.
“A diferencia del colesterol tradicional, la Lipoproteína(a) no disminuye con cambios en la alimentación ni con actividad física, ya que sus niveles están determinados principalmente por la genética”, explicó el Dr. Eduardo Maddaleno, especialista en Obesidad y Nutrición de CLINI.
En la misma línea, la Dra. Angélica Rivera, Directora Técnica de CLINI, detalló que este factor puede pasar completamente desapercibido en controles habituales.
“Una persona puede ser deportista, alimentarse saludablemente y tener un perfil lipídico tradicional dentro de rangos normales. Sin embargo… la Lipoproteína(a) puede encontrarse elevada sin entregar señales en los exámenes de rutina”, señaló.
Pese a ello, en Chile su uso aún es limitado.
“En nuestro país la medición de Lipoproteína(a) es un examen relativamente reciente y aún poco masificado”, explicó la Dra. Rivera, agregando que esto hace que muchas personas desconozcan su existencia.
¿Quiénes deberían prestar especial atención?
Los especialistas señalan que, aunque cualquier adulto podría realizarse este examen, hay grupos donde su evaluación es especialmente relevante: personas con antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular temprana, niveles altos persistentes de colesterol LDL, sospecha de hipercolesterolemia familiar o familiares de pacientes con Lipoproteína(a) elevada.
“La concentración de Lipoproteína(a) se establece desde edades tempranas y se mantiene relativamente estable a lo largo de la vida”, indicó Rivera.
