Tras las intensas lluvias que afectaron a distintas zonas del país, las autoridades sanitarias advirtieron sobre un mayor riesgo de contagio de hepatitis A, debido a la posible contaminación del agua potable y los alimentos con aguas servidas.
Según explicó el doctor Francisco Undurraga, médico internista de Clínica MEDS, este escenario favorece la propagación del virus, por lo que llamó a extremar las medidas de higiene. “Las lluvias intensas e inundaciones pueden contaminar el agua y los alimentos con aguas servidas, facilitando la transmisión del virus de la hepatitis A”, señaló.
¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis A?
El especialista detalló que los síntomas suelen aparecer entre dos y siete semanas después del contagio e incluyen fiebre, cansancio intenso, pérdida del apetito, náuseas, vómitos, dolor abdominal, color amarillo en la piel y los ojos (ictericia), orina oscura y deposiciones claras.
Además, advirtió que se debe acudir a un centro de salud si aparecen estas señales, especialmente en casos de ictericia, vómitos persistentes, deshidratación o dolor abdominal intenso.
El médico también explicó que la enfermedad no afecta a todas las personas de la misma manera. Mientras que en niños pequeños suele ser asintomática o provocar cuadros leves, en adolescentes y adultos puede presentar síntomas mucho más severos.
Cómo prevenir el contagio tras el sistema frontal
Entre las principales recomendaciones para evitar la hepatitis A tras las inundaciones, el especialista indicó:
- Consumir solo agua potable o hervida.
- Lavarse las manos con agua y jabón antes de manipular alimentos.
- Lavar y cocinar correctamente los alimentos.
- Desinfectar las superficies expuestas al agua de la inundación.
- Usar guantes y botas durante la limpieza de viviendas afectadas.
Respecto a la vacuna, el doctor Undurraga explicó que es una herramienta altamente efectiva para prevenir la infección. Incluso, puede ser útil si se administra dentro de los 14 días posteriores a una posible exposición al virus.
Finalmente, llamó a evitar errores comunes durante las labores de limpieza, como utilizar agua de origen dudoso para cocinar o lavar alimentos, manipular objetos contaminados sin protección o consumir productos que hayan estado en contacto con el agua de la inundación.
