La intensa tormenta eléctrica que afectó a Santiago dejó una de las imágenes más llamativas de las últimas horas: calles cubiertas de granizo y grandes acumulaciones de hielo en distintos sectores de la capital.
El fenómeno sorprendió especialmente a vecinos de Providencia, una de las comunas más afectadas por las precipitaciones.
Frente a este escenario, un experto explicó qué condiciones permiten que se formen granizos de gran tamaño y por qué estos episodios pueden ser difíciles de anticipar.
Experto explica por qué cayó granizo de gran tamaño
En conversación con Canal 24 Horas, Roberto Rondanelli, director del Centro de Ciencia del Clima y Resiliencia (CR2) y académico de la Universidad de Chile, explicó que este tipo de precipitaciones se produce durante tormentas convectivas severas.
“Las tormentas convectivas severas son con granizos; mientras más severa, más grande es el granizo”, señaló el especialista.
Según explicó, el tamaño de estas piedras de hielo depende, entre otros factores, de la fuerza de las corrientes de aire ascendentes que las mantienen dentro de la nube. Estas condiciones permiten que el granizo continúe creciendo antes de caer a la superficie.
Aunque la intensidad del fenómeno llamó la atención, Rondanelli aclaró que no se trata de un evento inédito en la capital.
“Si bien es una cosa inusual, hemos estado viendo estas tormentas en Santiago. No es inédito, es inusual”, sostuvo.
En esa línea, recordó que en febrero de 2026 también se registraron granizos de mayor tamaño en sectores de Maipú y Cerrillos.
¿Por qué el granizo permaneció acumulado en las calles?
Otro de los aspectos que sorprendió tras la tormenta fue la cantidad de hielo que quedó acumulada en calles y veredas, incluso después de que terminaran las precipitaciones.
Al respecto, el académico explicó que las grandes cantidades de granizo pueden conservarse durante más tiempo debido a la baja temperatura del propio hielo. Cuando se acumula una masa importante, esta ayuda a mantener el frío y retrasa su derretimiento.
El experto también advirtió que pronosticar este tipo de tormentas es complejo, ya que pueden desarrollarse en áreas pequeñas y presentar diferencias importantes entre sectores de una misma ciudad.
Por último, los antecedentes mencionados apuntan a que octubre de 2026 ya había superado el registro del octubre más lluvioso de la historia de Chile.
