A meses del cierre de caso entre Cristián Campos y Rafaella di Girolamo, los hijos del actor -Pedro y Antonio Campos- salieron nuevamente a respaldar la versión de su hermana.
Recordemos que el juez encargado, acreditó la ocurrencia de tres delitos de vulneración sexual hacia di Girolamo mientras era menor de edad, entre 1989 y 1995. Sin embargo, estos no podían ser sancionados al estar prescritos.
No obstante, la Corte Suprema ratificó que “no se encuentra probada su participación (de Cristián) en los hechos”.
¿Qué dijeron los hijos de Campos?
Durante una entrevista reciente con El Mercurio, Pedro y Antonio se sinceraron sobre el caso.
“Nos enteramos del abuso sexual perpetrado hacia mi hermana grande en diciembre de 2022. Mi madre nos convocó a una reunión familiar a los cuatro”, señaló Pedro.
Posteriormente, ambos revelaron que se reunieron con su padre.
Sin embargo, expresaron que Cristián “nunca estuvo a la altura de esa conversación”. Posteriormente, Antonio dio pie a los motivos que le hacen dudar de la versión de su padre y apoyar a Di Girolamo.
Graves acusaciones hacia el actor
En esa línea, Antonio expuso graves antecedentes del actor que habría visto en su infancia.
“Desde niño vi un patrón repetitivo de mentiras. Y hubo momentos en mi infancia que ningún niño debiese vivir, en donde desde muy pequeño en el computador familiar, a la vista, había fotografías de corte erótico, pornográficas, de niñitas”, lanzó.
De acuerdo al hijo de Cristián, los hechos habrían ocurrido cuando él tenía sólo 12 años. Esto, asegurando que se trataba de “niñas no desarrolladas y desnudas”.
“Personas desconocidas. Pornografía de niñas desnudas y no desarrolladas. Y en ese momento podía darme cuenta de qué era una niña y una adulta”, agregó.
Finalmente, señalaron que una vez intentaron conversar con su padre tras la denuncia:
“Lo que obtuvimos de vuelta no fue contención, no fue preguntarnos cómo estábamos, sino que fueron puras descalificaciones, fueron puros insultos por su parte, sobre todo contra nuestra hermana”, revelaron.
“Se demoró poco en adoptar una actitud violenta. Rápidamente, epítetos como ‘loca de m…’, ‘loca c…’, ‘ninfómana…’”, y otros calificativos como “adicta al sexo o mitómana”, sentenciaron.
