El tradicional beso entre los animadores del Festival volvió a encender los comentarios, esta vez fuera del escenario.
El momento clásico, que siempre desata risas y aplausos en la Quinta Vergara, recibió una lectura inesperada por parte de Marcela Vacarezza, esposa de Rafael Araneda, quien se sinceró hoy tras la primera noche del LXV Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026.
Mientras el “monstruo” coreaba su pedido y la dupla respondió con el tradicional gesto para iniciar la fiesta, Vacarezza no se guardó nada en su aparición en el matinal «Tu Día». Dijo con humor, pero con firmeza: “el beso fue innecesariamente largo y anticuado”.
“Un juego antiguo, que a veces queda con gusto a poco”
Marcela comenzó describiendo cómo vivió el momento. Primero con una frase entre risas “como que le gustó” y luego con una reflexión directa. Señaló que para ella el gesto no se trata de una falta de respeto hacia sus hijos, aunque algunos en redes lo calificaron así.
“Benji es chiquitito… hay que explicarlo. No puedo meterlos en una burbuja, es parte de la vida que les tocó”, explicó la psicóloga, destacando que incluso su hijo menor aún no comprende qué ocurre cuando su papá y Karen comparten el tradicional beso.
Vacarezza no negó que el momento fue parte de la tradición del certamen, pero sí lo calificó como “antiguo”, sobre todo comparado con las expectativas de un público más joven que, según ella, ya no pide este tipo de dinámicas.
Detrás del gesto: confianza, humor y complicidad
Aunque su crítica pareció tajante, Marcela puso énfasis en que lo dijo en tono de broma y con complicidad: contó que lo habían conversado antes con Karen Doggenweiler y que incluso hubo gestos cómplices al momento de la escena.
Además, aprovechó para destacar que, más allá del beso, la química que comparten Rafael Araneda y Karen Doggenweiler en el escenario es, en su opinión, de las mejores que ha visto en la Quinta Vergara.
“Cuando el tema de los animadores no es tema, es porque lo están haciendo bien”, sentenció Vacarezza, señalando que el verdadero foco debería estar en lo artístico y no en la rutina del beso.
¿Fin de una tradición o solo una anécdota más?
La reflexión de Marcela Vacarezza no solo da pie para volver a hablar del beso más famoso del Festival de Viña, sino también para pensar en cómo evoluciona una tradición televisiva que ya cumple décadas.
¿Estamos ante el fin de un ícono de la Quinta Vergara o simplemente se trata de una anécdota más en la historia del certamen?
Por ahora, la opinión de una de las “primeras espectadoras”, la esposa del animador estrella, ya le ha dado un nuevo giro al debate.
