Agencia Uno
La desaprobación del Presidente José Antonio Kast volvió a aumentar y alcanzó su nivel más alto desde que asumió el Gobierno. Así lo reveló la última edición de la encuesta Plaza Pública Cadem, que mostró un nuevo retroceso en la evaluación del mandatario.
Según el sondeo, el rechazo a la gestión del Presidente llegó al 60%, dos puntos más que la semana anterior. Mientras que su aprobación cayó al 37%, marcando uno de los resultados más bajos de su administración.
La medición también evidenció una baja en varios de sus atributos personales.
Aunque continúa siendo mejor evaluado por ser responsable (45%), por su autoridad y liderazgo (41%) y por ser valiente (40%), todas esas cifras disminuyeron respecto de la medición anterior.
En tanto, los indicadores más débiles fueron su imagen como un presidente dialogante (33%), cercano (31%) y empático (30%), atributos que también registraron caídas.
Respecto a la gestión del Ejecutivo, sólo un 20% cree que puede mantener ordenada a su coalición política. Un 18% considera que tiene una buena relación con la oposición y un 33% estima que cuenta con un buen equipo de Gobierno.
Tres de cada cuatro personas creen que Chile está dividido
Otro de los resultados que dejó la encuesta está relacionado con la percepción sobre el clima social del país.
Un 76% de los consultados afirmó que Chile es una sociedad muy o bastante dividida, identificando a la política como el principal factor detrás de esa fractura.
Además, un 56% considera que el país vive una batalla cultural, donde las principales tensiones se producen entre personas de izquierda y derecha (84%), entre quienes votaron por José Antonio Kast o Jeannette Jara en la segunda vuelta presidencial (76%), entre ricos y pobres o clase media (71%) y entre chilenos e inmigrantes (70%).
En cuanto a las prioridades del Ejecutivo, un 77% cree que el Gobierno debería enfocarse en la gestión de la emergencia, la seguridad, la economía y la inmigración, mientras que solo un 9% estima que debería priorizar la denominada batalla cultural o la defensa de valores frente al avance de ideologías progresistas.
Por otro lado, el 80% de los encuestados señaló que prefiere que las decisiones del Gobierno se tomen de manera pragmática, por sobre criterios ideológicos.