El argentino Milo J protagonizó uno de los momentos más comentados del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026.
El joven artista salió al escenario de la Quinta Vergara en la última parte de la jornada final y transformó el cierre del certamen en un viaje musical que dejó al público literalmente en trance.
Con una propuesta cargada de emoción, poesía urbana y atmósferas sonoras profundas, el cantante argentino logró lo que pocos artistas consiguen en su debut, dominar al “Monstruo” de Viña y llevarse la Gaviota de Plata y la Gaviota de Oro. Los máximos premios que entrega el público del festival.
La sexta noche del certamen apostó fuerte por la música urbana para convocar a las nuevas generaciones. La organización programó a artistas como Paulo Londra y Pablo Chill‑E antes del cierre definitivo con Milo J. En una jornada marcada por el rap, el trap y el hip hop.
Sin embargo, el momento que terminó marcando la noche llegó cuando el argentino tomó el escenario con su estética introspectiva y su lírica cargada de sensibilidad.
Un cierre hipnótico que dejó al “Monstruo” pidiendo Gaviotas
Desde los primeros minutos, Milo J construyó un ambiente distinto al habitual en la Quinta Vergara. En lugar de apostar por un show explosivo, el argentino llevó al público por un viaje sonoro que mezcló rap, melodías melancólicas y una narrativa íntima.
Ese contraste terminó funcionando. La Quinta Vergara escuchó, coreó y poco a poco comenzó a pedir las tradicionales gaviotas.
El joven de apenas 19 años ya había confesado en la previa que el festival lo sorprendía por la intensidad del público y la forma en que las gaviotas se convierten en parte del espectáculo.
Según relató, el proceso de escuchar al público gritar por los premios le parecía “una locura” y una experiencia única dentro de los festivales musicales.
En el escenario, esa energía se volvió real. Primero llegó la Gaviota de Plata, y minutos después el público exigió la Gaviota de Oro, consolidando el triunfo del argentino en el cierre del certamen.
La nueva generación urbana se toma Viña
El cierre de Viña 2026 confirmó un cambio de era en el festival. La última noche estuvo marcada por artistas jóvenes y por una fuerte presencia de música urbana, una apuesta de la organización para atraer audiencias más jóvenes al evento latino más importante de la música.
En ese contexto, Milo J se posicionó como una de las figuras más representativas de la nueva generación. Su estilo mezcla rap, spoken word y melodías íntimas, una fórmula que lo llevó desde Morón, Argentina, a uno de los escenarios más exigentes de Latinoamérica.
El resultado fue contundente. Un cierre distinto, atmosférico y emocional, que dejó al público de la Quinta Vergara coreando sus canciones mientras el telón del festival caía.
