El futuro de Rafael Araneda en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar volvió a instalarse en el debate farandulero.
Y esta vez fue el propio animador quien encendió las alarmas con una declaración que dejó abierta la interrogante sobre su continuidad en el escenario de la Quinta Vergara.
Durante una conversación reciente, el conductor del certamen evitó entrar en detalles sobre posibles negociaciones para próximas ediciones. Sin embargo, lanzó una frase que rápidamente generó repercusión:
“No es mi estilo negociar por la prensa”.
El animador, que actualmente comparte la conducción con Karen Doggenweiler, fue claro al señalar que cualquier decisión respecto al futuro del festival no depende únicamente de él.
El Festival de Viña 2026, que se desarrolla entre el 22 y el 27 de febrero en la Quinta Vergara, mantiene a ambos rostros como animadores principales. Consolidando una dupla que Mega impulsó tras adjudicarse la organización del evento hasta 2028 junto a la productora Bizarro.
“No corresponde hablar de eso ahora”
Araneda optó por la cautela cuando le preguntaron directamente por las próximas ediciones del certamen. De hecho, remarcó que los acuerdos del festival suelen depender de decisiones que toman distintas partes.
“Tampoco creo que corresponda”, comentó el animador al referirse a la posibilidad de discutir públicamente negociaciones o contratos.
En esa línea, el conductor explicó que la continuidad de los animadores del festival siempre responde a definiciones institucionales, que involucran tanto al canal organizador como a la producción del evento.
Por lo mismo, el rostro televisivo insistió en que cualquier conversación sobre el futuro debe darse fuera del foco mediático.
El guiño a Karen Doggenweiler
Pero si hubo una frase que llamó la atención fue la que dedicó a su compañera de escenario.
“Con Karen haría muchas cosas más”, señaló Araneda, dejando en evidencia la complicidad que ambos han construido en el escenario de la Quinta Vergara.
La dupla ha logrado consolidar una dinámica cercana con el público del festival, combinando humor, improvisación y momentos icónicos como el tradicional beso en la apertura del show, que cada año se vuelve tendencia en redes sociales.
Ese vínculo escénico ha sido una de las claves de la actual etapa del festival, donde ambos animadores han buscado conectar con el público del “Monstruo” con un tono más relajado y espontáneo.
“Tengo que evaluar mis proyectos”
Aun así, el animador no cerró la puerta a cambios en su carrera. Por el contrario, dejó claro que su agenda profesional podría influir en su decisión.
“Tengo que evaluar mis proyectos de ahora en adelante”, señaló, dejando entrever que su continuidad en el certamen dependerá de cómo se alineen sus planes laborales en los próximos años.
Por ahora, el animador mantiene el foco en el presente, cerrar con éxito una nueva edición del evento musical más importante de Latinoamérica.
Pero una cosa quedó clara tras sus palabras. El futuro de Rafael Araneda en Viña todavía no está completamente escrito.
