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El cuidado de los adultos mayores es una prioridad nacional ante la llegada del verano 2026 y el calor extremo.
Estos grupos de riesgo requieren especial atención, ya que los cambios fisiológicos del envejecimiento, hacen que los efectos del calor se manifiesten de forma más rápida y severa.
Para disfrutar de las vacaciones en familia sin riesgos, expertos en salud entregan recomendaciones clave para proteger a la tercera edad.
Hidratación a los adultos mayores ante el calor extremo
Uno de los mayores riesgos es que, con la edad, disminuye la sensación de sed.
El organismo puede necesitar agua, pero la persona no lo percibe.
Por ello, es importante ofrecer líquidos de manera regular, aunque no manifiesten sed.
Al menos 8 vasos de agua (2 litros), que pueden complementarse con infusiones sin cafeína.
En pacientes con enfermedades cardíacas o renales, la cantidad de líquido debe ser supervisada por su médico.
Exposición solar
La piel de los adultos mayores es más delgada y frágil.
Ana Mondaca, enfermera clínica de Acalis, sugiere:
- Evitar paseos entre las 11:00 y las 17:00 horas, cuando la radiación UV es máxima.
- Uso obligatorio de protector solar, sombreros de ala ancha y ropa de algodón liviana que permita la transpiración.
- Mantener las cortinas cerradas en las horas de calor y ventilar la casa durante la noche o madrugada.
Alimentación
La dieta cumple un rol fundamental en la termorregulación del cuerpo:
- Consumir comidas livianas y de fácil digestión.
- Asegurar entre 20 y 30 gramos de proteína en cada comida para evitar la pérdida de masa muscular.
- Priorizar alimentos con alto contenido de agua, como sandía, melón, verduras verdes, jaleas o compotas.
- Alcohol y cafeína, ya que su efecto diurético acelera la deshidratación.
¿Cómo reconocer un golpe de calor?
El golpe de calor es una emergencia médica donde el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura.
En personas mayores, los síntomas pueden confundirse con otras dolencias, por lo que la observación es vital.
Síntomas de alarma:
- Mareos, náuseas o vómitos.
- Fatiga intensa y dolor de cabeza.
- Confusión o desorientación.
- Piel enrojecida, caliente y seca (falta de sudor).
- Fiebre elevada o pérdida de conciencia.
¿Qué hacer ante una sospecha?
- Trasladar a la persona a un lugar fresco y sombreado.
- Retirar el exceso de ropa y aplicar compresas frías en cabeza, cuello y axilas.
- Ofrecer agua solo si está consciente.
- Solicitar atención médica de urgencia de inmediato.
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