El Festival de Viña del Mar 2026 suma un capítulo inédito en su historia. El humorista Pastor Rocha, nombre artístico de Santiago Endara, se convertirá en el primer ecuatoriano en subir al escenario de la Quinta Vergara. Marcando un precedente en el humor del certamen más importante de Latinoamérica.
El comediante se presentará el viernes 27 de febrero, en la última noche del festival, instancia clave donde tradicionalmente el público, conocido como el “Monstruo”, define el éxito o fracaso de una rutina. Por lo mismo, su debut genera alta expectativa tanto en Chile como en Ecuador.
Identidad binacional: el sello de su humor
Pastor Rocha llegó a Chile cuando tenía nueve años, regresó a Ecuador durante su adolescencia y volvió definitivamente a los 18. Esa experiencia entre dos culturas marcó su identidad y hoy constituye la base de su propuesta escénica.
En la conferencia de prensa previa a su presentación, el humorista abordó sin filtro esa dualidad, en Ecuador lo llamaban chileno, en Chile, ecuatoriano. “Siempre estuve en un limbo”, comentó entre risas, dejando claro que convirtió esa experiencia en material creativo.
Además, enfatizó su orgullo por sus raíces y el cariño que mantiene por su infancia en Ecuador, aunque ha desarrollado gran parte de su carrera en territorio chileno.
Un hito para el humor latino en la Quinta Vergara
La participación de Pastor Rocha no solo representa un logro personal. También amplía la diversidad cultural del Festival de Viña 2026 y abre espacio para nuevas voces en la comedia del certamen.
Su estilo mezcla observación social, identidad migrante y referencias culturales que conectan con públicos jóvenes y adultos.
Ahora bien, el desafío no es menor. La Quinta Vergara exige ritmo, remate preciso y manejo escénico. Sin embargo, Pastor Rocha llega con experiencia en escenarios nacionales y con una narrativa que dialoga directamente con la realidad de miles de personas que han vivido procesos migratorios.
En consecuencia, su rutina podría transformarse en uno de los momentos más comentados del festival. Si logra conquistar al “Monstruo”, no solo sumará gaviotas, sino que consolidará un precedente histórico. El del primer humorista ecuatoriano en triunfar en Viña del Mar.
El viernes 27 de febrero no será una noche cualquiera. Será una jornada donde identidad, comedia y representación cultural se pondrán a prueba frente al escenario más exigente de Latinoamérica.
