A medida que pasan los años, al cuerpo de los adultos mayores comienza a llegar señales de malestar.
A veces es un cansancio que no se va, un calambre nocturno o simplemente la sensación de tener menos energía.
¿Sabías que la solución podría estar en un solo mineral? Se trata del magnesio, un nutriente esencial que actúa como el «motor» de cientos de procesos en nuestro organismo.
Expertos aseguran que mantener buenos niveles de magnesio es una de las mejores estrategias para un envejecimiento saludable, ya que ayuda a proteger los huesos, el corazón y hasta mejora la calidad de nuestro sueño.
¿Para qué sirve el magnesio en los adultos mayores?
El magnesio no es solo un suplemento de moda; es un mineral que participa en casi todo lo que hace nuestro cuerpo.
Sus funciones más importantes para los mayores de 60 años son:
- Huesos más fuertes: Ayuda a crear masa ósea, siendo un gran aliado contra la osteoporosis.
- Músculos sanos: Evita los molestos calambres y ayuda a mantener la fuerza muscular.
- Mejor descanso: Ayuda a relajar el sistema nervioso, lo que se traduce en un sueño más profundo y reparador.
- Corazón y azúcar: Regula la presión sanguínea y los niveles de azúcar en la sangre.
Señales de que te falta magnesio
A veces, la falta de este mineral no se nota de inmediato porque nuestros riñones intentan retenerlo.
Sin embargo, si la deficiencia se mantiene en el tiempo, podrías sentir:
- Pérdida de apetito y náuseas.
- Cansancio extremo o debilidad.
- Hormigueo o entumecimiento en manos y pies.
- Calambres musculares frecuentes.
- Cambios en el ritmo del corazón.
Las personas mayores suelen absorber menos magnesio debido al paso del tiempo o al uso de ciertos medicamentos para enfermedades crónicas.
¿Dónde encontrar magnesio de forma natural?
De acuerdo con una investigación del medio El Clarín, Antes de pensar en pastillas, lo mejor es buscar el magnesio en el plato. Los alimentos más ricos en este mineral son:
- Verduras de hoja verde: Espinacas, acelgas y brócoli (son la fuente número uno).
- Frutos secos: Almendras, nueces y avellanas.
- Legumbres: Lentejas y porotos.
- Frutas: El plátano y el aguacate (palta).
- Lácteos: Yogur y leche.
¿Debo tomar suplementos?
Es muy común ver publicidad sobre el citrato de magnesio o el nuevo L-treonato de magnesio. Si bien son útiles, hay reglas de oro antes de comprarlos:
- No te automediques: Siempre consulta a tu médico de cabecera o farmacéutico. Tomar magnesio por cuenta propia podría ocultar la falta de otros nutrientes como el zinc.
- Análisis previo: Un examen de sangre puede decirte si realmente lo necesitas.
- La comida es primero: La evidencia científica dice que el magnesio se aprovecha mejor cuando viene de los alimentos que de las cápsulas.
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