Cada 26 de marzo se conmemora el Día Mundial del Cáncer Cervicouterino. Una iniciativa impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para concienciar sobre esta enfermedad que cobra miles de vidas.
En Chile, el panorama es de cuidado: se diagnostican aproximadamente 1.500 nuevos casos al año y más de 600 mujeres fallecen por esta causa.
Sin embargo, gracias a la vacunación y los controles periódicos, el objetivo de erradicar esta enfermedad es posible.
¿Qué causa el cáncer cervicouterino?
El principal agente causal de este tipo de cáncer es el Virus del Papiloma Humano (VPH).
Se estima que el 80% de la población mundial ha estado en contacto con el virus en algún momento.
Aunque en la mayoría de los casos el organismo elimina el virus de forma natural, en un pequeño porcentaje el virus persiste hasta convertirse en células cancerosas.
Los principales factores de riesgo incluyen:
- Un bajo nivel socioeconómico.
- El número de parejas sexuales (tanto de la mujer como de su pareja).
- Factores relacionados con la inmunidad.
¿Cuándo consultar al especialista?
Óscar Puga, ginecólogo oncológico de Clínica MEDS, señala que la edad de manifestación más frecuente es entre los 30 y 50 años. Aunque puede presentarse en mujeres más jóvenes o durante la menopausia.
Es fundamental acudir al ginecólogo de inmediato si se presentan los siguientes síntomas:
- Flujo con mal olor.
- Sangrado genital anormal.
- Sangrado durante o después de la actividad sexual.
Afortunadamente, este cáncer presenta una etapa preinvasora, lo que permite detectarlo antes de que se desarrolle plenamente.
Las herramientas principales son:
- Papanicolaou (Pap): Es un examen de bajo costo y fácil de realizar que permite identificar células alteradas.
- Test de VPH: Existen pruebas avanzadas que detectan la presencia del virus, aumentando la eficacia del diagnóstico cuando se combinan con el PAP.
- Vacunación: La inmunización contra el VPH es la forma de prevención primaria más efectiva para disminuir el riesgo de infección y desarrollo de la enfermedad.
Tratamientos y pronóstico
El tratamiento del cáncer de cuello uterino depende directamente del tamaño y la extensión del tumor:
- Etapas iniciales (Tumores pequeños): El tratamiento suele ser quirúrgico.
- Cáncer localmente avanzado: Se recurre a una combinación de radioterapia y quimioterapia en la zona pélvica.
- Etapas metastásicas: Se utiliza quimioterapia, la cual puede asociarse a inmunoterapia.
El pronóstico mejora con una detección temprana. Mientras que en etapas precoces la sobrevida es superior al 90%, en etapas metastásicas esta cifra desciende a menos del 15%.
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