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Este sábado 4 de abril, al llegar la medianoche, cambia la hora en Chile y los relojes deberán atrasarse 60 minutos para dar inicio oficial al horario de invierno.
Especialistas de la Universidad de Chile advierten que el impacto en el organismo es mucho más profundo que un simple ajuste en el reloj de velador.
Sentirse fuera de sincronía, tener más hambre de lo habitual o experimentar un cansancio inexplicable son señales de que nuestro «reloj biológico» está intentando adaptarse.
La ciencia lo denomina «jet lag social».
El «Director de Orquesta» fuera de ritmo
Rosemarie Fritsch, psiquiatra del Hospital Clínico de la U. de Chile, explica que en nuestro cerebro existe el núcleo que coordina los ritmos biológicos con la luz ambiental.
“El reloj social cambia instantáneamente, pero nuestra biología necesita tiempo para ajustarse. Se produce una desincronización que afecta la calidad del sueño y el funcionamiento diario”, señala la especialista.
Esta falta de armonía puede provocar despertarse antes de que suene la alarma o fatiga vespertina.
Esto porque el cuerpo sigue operando con el esquema de luz anterior.
¿Por qué tenemos más hambre?
Uno de los efectos menos conocidos del cambio de hora es su impacto en la nutrición.
El académico Rodrigo Chamorro, del Departamento de Nutrición de la U. de Chile, indica que este desajuste altera las señales de hambre y saciedad.
El cansancio derivado del mal dormir aumenta el apetito, especialmente por alimentos ricos en azúcares y carbohidratos.
El organismo es menos eficiente procesando nutrientes si comemos a deshora.
“No es lo mismo comer en la mañana que en la noche. Si se cena tarde, se pierde la coordinación y el metabolismo se vuelve menos eficiente”, advierte Chamorro.
Grupos de riesgo
Según el psiquiatra Pablo Salinas, subdirector del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental Oriente, existen grupos más sensibles:
- Niños y adolescentes: puede afectar su rendimiento escolar y ánimo.
- Adultos mayores: Poseen un reloj biológico menos flexible, lo que retrasa su capacidad de adaptación.
- Trabajadores por turno: Quienes ya tienen rutinas fragmentadas pueden ver intensificados sus trastornos de sueño.
Tips para una adaptación rápida
Los expertos recomiendan:
- Exposición solar: Buscar la luz natural apenas despierte para «resetear» el reloj interno.
- Higiene del sueño: Evitar el uso de pantallas (celulares o tablets) antes de dormir.
- Cena liviana y temprana: No atrasar la hora de la «once» o cena y preferir alimentos de fácil digestión.
- Limitar la cafeína: Evitar el café o té durante la tarde para no fragmentar el descanso.
- Rutina de alimentación: Desayunar a una hora regular para ayudar a organizar el apetito durante el día.
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