Agencia Uno
A días de que más de 33 mil personas participen en la Maratón de Santiago este 26 de abril, especialistas alertan sobre un problema recurrente: muchos corredores llegan sin una preparación integral adecuada.
Factores como errores en la alimentación, hidratación, descanso y planificación del entrenamiento explican gran parte de las lesiones y abandonos en este tipo de competencias.
Según la Dra. Eva Peña, médico del Deporte y la Actividad Física de Clínica CRL, uno de los fallos más comunes es creer que prepararse consiste solo en correr. “Muchos corredores no entrenan la estrategia de alimentación en carrera”, advierte, lo que puede derivar en molestias gastrointestinales, deshidratación e incluso complicaciones mayores.
A esto se suma el fenómeno del “too much too soon”, es decir, aumentos bruscos en la carga de entrenamiento, una de las principales causas de lesiones por sobreuso como desgarros, tendinopatías o fracturas por estrés.
El rol clave del descanso y la nutrición
La preparación va mucho más allá de los kilómetros acumulados. El descanso es fundamental: “Dormir bien es crítico”, señala la especialista, ya que su déficit se asocia a menor rendimiento, mayor riesgo de lesiones y alteraciones inmunológicas.
En paralelo, la nutrición cumple un papel central antes, durante y después de la carrera. No contar con una estrategia adecuada puede traducirse en fatiga precoz, bajo rendimiento o complicaciones metabólicas.
Cuando el cuerpo dice “basta”
Durante la competencia, ignorar las señales del cuerpo puede tener consecuencias graves. Existen síntomas que obligan a detenerse de inmediato:
• Mareos intensos
• Dolor torácico o palpitaciones sostenidas
• Dificultad respiratoria desproporcionada
• Confusión o incoordinación
• Dolor musculoesquelético agudo
Además, la especialista advierte sobre signos de rabdomiólisis, como dolor desproporcionado, debilidad y orina oscura, lo que constituye una urgencia médica.
Tras cruzar la meta, se abre una “ventana crítica” para la recuperación. En la primera hora es clave reponer nutrientes: se recomienda 1,2 g/kg/h de carbohidratos y entre 10 y 20 gramos de proteínas para favorecer la reparación muscular. En los días siguientes es normal el dolor muscular (DOMS), pero si este es intenso, localizado o incapacitante, podría tratarse de una lesión.
Finalmente, los especialistas recalcan que correr una maratón requiere planificación: entre 4 y 6 meses de entrenamiento, progresiones que no superen el 10% semanal, incluir trabajo de fuerza y alcanzar volúmenes de 40 a 60 km semanales. Una evaluación médica previa y una estrategia personalizada pueden marcar la diferencia entre una buena experiencia y una lesión de largo plazo.