Con la llegada del invierno y el descenso de las temperaturas, el Instituto de Seguridad Laboral (ISL) presentó la campaña «Bajo Cero», una iniciativa que busca fortalecer la prevención de accidentes laborales por frío extremo.
El programa también contempla una línea especial para quienes desarrollan funciones en alta montaña, donde las condiciones climáticas elevan los riesgos para la seguridad.
La institución advirtió que el frío intenso representa un peligro laboral que puede provocar lesiones graves y accidentes fatales.
Entre las principales consecuencias figuran la hipotermia, la pérdida de destreza, las caídas en superficies congeladas y la disminución de la capacidad de reacción durante las jornadas de trabajo.
El invierno aumenta los riesgos en distintos sectores
Asimismo, el ISL explicó que las bajas temperaturas deben incorporarse dentro de la gestión preventiva de las empresas.
La entidad enfatizó que la planificación resulta clave para evitar incidentes en actividades desarrolladas al aire libre.
«El invierno no puede controlarse, pero sus riesgos laborales sí. Detener una tarea cuando las condiciones no son seguras es una decisión de prevención que puede salvar vidas», afirmó la directora nacional (s) del ISL, Patricia Contreras Alvarado.
Además, la autoridad señaló que continuar las faenas bajo condiciones extremas puede exponer a las y los trabajadores a caídas, congelamiento de extremidades, nevadas y enfermedades asociadas al frío intenso.
La campaña está dirigida a rubros especialmente expuestos. Entre ellos aparecen la pesca artesanal, la recolección de residuos, el transporte, la logística, las labores forestales, la minería a cielo abierto, las telecomunicaciones y los servicios de mensajería.
Alta montaña exige protocolos especiales de seguridad
Por otra parte, la estrategia «Bajo Cero: Alta Montaña» está orientada a trabajadores que cumplen funciones sobre los 2.500 metros de altitud.
En esos lugares, las bajas temperaturas se combinan con otros factores que incrementan el peligro.
Entre los principales riesgos destacan la menor disponibilidad de oxígeno, la alta radiación ultravioleta, la posibilidad de avalanchas y las dificultades para establecer comunicaciones o realizar evacuaciones de emergencia.
Asimismo, el ISL explicó que la exposición prolongada al frío disminuye la sensibilidad en manos y pies. Esa condición también afecta la coordinación y la rapidez de respuesta, aumentando la probabilidad de errores operacionales y accidentes.
«No debemos normalizar la exposición a condiciones climáticas extremas. La prevención comienza antes de iniciar cualquier tarea y requiere evaluar permanentemente el entorno», sostuvo Patricia Contreras Alvarado.
Recomendaciones para empresas y trabajadores
En tanto, el organismo llamó a las empresas a identificar los riesgos climáticos de cada puesto, capacitar al personal, habilitar espacios de recuperación térmica, planificar pausas y entregar elementos de protección adecuados.
Del mismo modo, recomendó a los trabajadores utilizar ropa por capas, prendas impermeables, guantes, gorro y calzado antideslizante. También aconsejó mantener una adecuada hidratación, alimentarse correctamente y evitar largos periodos de inmovilidad.
El ISL indicó que quienes desarrollan labores en alta montaña deben incorporar protección ocular con filtro ultravioleta, protector solar y revisar el estado de los vehículos antes de desplazarse.
Además, recomendó reducir la velocidad sobre nieve o hielo y utilizar cadenas cuando las condiciones del camino lo requieran.
Los materiales preventivos de la campaña están disponibles en los canales oficiales de la institución.
