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Las alarmas meteorológicas se encendieron ante la llegada de un viejo y temido conocido «El Niño Godzilla», que traerá lluvias en Santiago.
El periodista especializado en meteorología de Megatiempo, Alejandro Sepúlveda, detalló el pronóstico el fenómeno.
No solo amenaza con traer lluvias torrenciales a la zona central, sino que también podría golpear con fuerza el bolsillo de los chilenos.
De entrada, el comunicador aclaró que el apodo no es una exageración de la prensa, sino que es el nombre técnico con el que la propia NASA bautizó a este fenómeno.
Sobre todo por la naturaleza de sus características meteorológicas e intensidad que alcanzan niveles extremos.
¿Qué es y cuándo llegarán las intensas lluvias en Santiago?
El Fenómeno del Niño consiste en una elevación anómala de la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial, especialmente en el sector más cercano a Sudamérica.
“La temperatura de aquí moldea el clima de todo el mundo porque en esta zona hay mayor evaporación, y esa evaporación se transforma en lluvias potenciales que podrían alcanzar Chile”, explicó el experto de Mega.
Respecto a los plazos, Sepúlveda señaló que todavía nos encontramos en una etapa de proyecciones.
Sin embargo, advirtió que el agua ya se está calentando y los modelos estudian si pasará de ser un Niño débil a uno «moderado, fuerte o muy fuerte».
De acuerdo a las proyecciones científicas, el peak de este calentamiento global marino ocurrirá desfasado en comparación a otros años.
“Alcanzaría su peak en nuestra primavera, hacia el último trimestre (…) hasta noviembre”, reveló Alejandro Sepúlveda, lo que significa que las lluvias más intensas y severas comenzarían a registrarse en el territorio nacional a partir del mes de septiembre.
¿Golpe al bolsillo?
El meteorólogo recordó que durante el último evento del Niño en Chile, ocurrido en 2023, las precipitaciones se concentraron en los meses invernales de junio y agosto.
Por lo mismo, la preocupación actual radica en las consecuencias de tener un «Niño retrasado» que golpee de lleno en plena primavera.
Un evento de lluvias masivas y fuera de temporada durante los meses de septiembre y octubre podría ser lamentables para los campos del país.
“Se pueden intensificar las precipitaciones de primavera afectando al sector agrícola, al sector frutícola (…) y además, después de eventos de lluvia, podríamos tener heladas tardías”, advirtió Sepúlveda.
La destrucción de cultivos o la escasez de cosechas debido al temporal primaveral provocaría un alza generalizada y masiva en los precios de las frutas y hortalizas en ferias y supermercados.
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