Según registros estadísticos epidemiológicos, más del 2% de la población del país presenta hipotiroidismo franco, mientras que se estima que cerca del 20% de las personas padece de hipotiroidismo subclínico.
A pesar del incremento sostenido en las consultas y los diagnósticos médicos, persisten errores de interpretación y mitos en la ciudadanía sobre el funcionamiento de esta glándula regulatoria.
Con el objetivo de clarificar estas creencias, Claudia Munizaga, endocrinóloga del Hospital Clínico San Borja Arriarán, expuso los criterios clínicos necesarios para entender y enfrentar de manera adecuada las patologías asociadas a la tiroides.
Los principales mitos del hipotiroidismo
Uno de los errores más comunes en la población es atribuir de forma automática el aumento de peso con un mal funcionamiento tiroideo.
Munizaga aclara que el alza de peso es uno de los grandes mitos del hipotiroidismo.
En los casos clínicos severos, el incremento corporal se genera principalmente por edema o acumulación de líquido en los tejidos corporales, y no por un aumento de tejido graso.
Si bien la patología influye en el ritmo metabólico, no es la causa determinante del sobrepeso generalizado.
Cáncer de tiroides y cobertura GES
La aparición de nódulos tiroideos suele generar preocupación por la sospecha de patologías oncológicas.
Sin embargo, la endocrinóloga explica que este tipo de hallazgos es sumamente frecuente en la práctica médica y el 90% de los casos analizados corresponden a condiciones benignas.
Incluso en aquellos diagnósticos confirmados de cáncer de tiroides de tamaño pequeño, el protocolo clínico permite aplicar una estrategia de vigilancia activa en lugar de proceder con una cirugía quirúrgica inmediata.
Cabe destacar que el cáncer de tiroides se encuentra explícitamente cubierto por el sistema de Garantías Explícitas en Salud (GES).
Sintomatología clave
La especialista enfatiza que es un error común atribuir síntomas generales como el desánimo cotidiano, el estrés o el cansancio regular únicamente a la tiroides.
Los síntomas específicos que sí justifican una evaluación con el endocrinólogo incluyen:
- Desánimo sostenido en el tiempo y cansancio persistente sin causa aparente.
- Presencia observable de edemas (hinchazón generalizada) u ojos inflamados.
- Disminución de la frecuencia cardíaca (bradicardia).
- Alteraciones notorias en el tránsito intestinal e intolerancia severa a las bajas temperaturas.
El éxito terapéutico en pacientes con hipotiroidismo depende de la disciplina en la toma de los fármacos.
