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El frío invernal intensifica la enfermedad de Raynaud, un trastorno que causa espasmos vasculares y bloquea temporalmente el flujo sanguíneo en los dedos de manos, pies, orejas y nariz.
Este fenómeno se manifiesta con cambios súbitos y recurrentes en el color de la piel, gatillados por las bajas temperaturas o emociones fuertes.
Aunque no es invalidante, afecta la calidad de vida durante la época de heladas.
Dedos morados y enfermedad de Raynaud
De acuerdo con el doctor Eduardo Wainstein, reumatólogo de Clínica MEDS, la patología provoca una contracción de las arterias de las extremidades que genera dolor y picazón.
El especialista detalla que el proceso sigue una secuencia muy característica:
- Fase inicial: El dedo adopta un color blanco debido a la restricción del flujo de sangre.
- Segunda fase: La zona afectada se torna de un color morado o azulado por la falta de oxígeno.
- Fase final: Al retornar la circulación sanguínea normal, la piel adquiere una tonalidad roja.
Diferencias
El abordaje médico de esta afección depende directamente de su origen.
El doctor Wainstein explica que el trastorno puede presentarse de dos maneras:
- Fenómeno de Raynaud primario
Corresponde a la enfermedad propiamente tal cuando se manifiesta de forma aislada.
Es más frecuente en mujeres que en hombres y, por lo general, tiende a resolverse de manera autónoma sin necesidad de intervenciones farmacológicas agresivas.
- Fenómeno de Raynaud secundario
Ocurre cuando el cambio de coloración es el síntoma de una patología subyacente, habitualmente vinculada a enfermedades del tejido conectivo.
En estos escenarios, el manejo es más complejo y los episodios pueden ser severos y prolongados. Existe riesgo de desarrollar complicaciones como úlceras isquémicas (heridas por falta de irrigación) en los puntos críticos de las manos, pies o nariz.
Medidas de cuidado
Para los casos leves y esporádicos, el manejo principal consiste en conductas de protección térmica.
El uso de guantes, calcetines abrigados y vestimenta en múltiples capas resulta fundamental para mitigar los estímulos del clima adverso.
En situaciones excepcionales y bajo estricta supervisión médica, se puede recurrir a medicamentos orientados a producir vasodilatación arterial.
Finalmente, el especialista de Clínica MEDS enfatizó que el tabaquismo representa un factor de riesgo crítico para quienes padecen este trastorno.
Debido a que la nicotina actúa como un potente vasoconstrictor, la suspensión definitiva de este hábito se posiciona como una de las primeras medidas obligatorias para controlar la evolución de la enfermedad.
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