Una simple herida en la boca que no cicatriza, una disfonía o ronquera prolongada, molestias al tragar o un bulto indoloro en el cuello suelen descartarse como problemas pasajeros, pero podría significar un cáncer.
Especialistas advierten que si estas manifestaciones se extienden por más de dos semanas, dejan de ser un malestar común y podrían ser indicios de un cáncer de cabeza y cuello.
Impacto del cáncer como primera causa de muerte en Chile
Datos de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) contabilizan anualmente más de 452.000 nuevos diagnósticos de cáncer de labio y cavidad oral. Así como también cerca de 108.000 casos de cáncer de orofaringe a nivel mundial empujada principalmente por el contagio del Virus del Papiloma Humano (VPH).
Ante este escenario, las enfermedades oncológicas se consolidaron como la principal causa de muerte en Chile, exigiendo reforzar la detección precoz.
“Sus manifestaciones son diversas y, en muchas ocasiones, pueden confundirse con afecciones benignas, retrasando la consulta y el diagnóstico”, explica María Gabriela Comesaña, Gerente Médica de Oncología de Healthcare para Cono Sur de Merck.
La especialista enfatiza que reaccionar a tiempo cambia drásticamente el pronóstico:
“Un diagnóstico en etapas iniciales puede ampliar las alternativas terapéuticas, mejorar el pronóstico y contribuir a preservar la calidad de vida de los pacientes”.
Las siete señales de alerta
La especialista Comesaña detalla la lista de síntomas clave:
- Lesiones o úlceras en la boca que no cicatrizan en un plazo de 14 días.
- Manchas blancas o rojizas en la mucosa oral, encías o lengua.
- Ronquera o disfonía persistente sin causa infecciosa clara.
- Dolor o dificultad para tragar de manera continua.
- Molestias constantes en la lengua, garganta o mandíbula.
- Sangrados bucales sin un origen evidente.
- Aparición de un bulto o masa en el cuello.
Autochequeo en casa
Como medida de autocuidado, los expertos sugieren realizar una autoexploración periódica de la boca frente a un espejo bien iluminado.
Revisar minuciosamente el interior de las mejillas, los bordes de la lengua, el paladar, el piso de la boca y los labios permite identificar de forma temprana bultos, cambios de color o heridas anómalas.
Asimismo, las visitas odontológicas de rutina representan una instancia clave para pesquisar anomalías.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre el 30% y el 50% de los casos de cáncer podrían prevenirse al reducir los factores de riesgo y actuando a tiempo.
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