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Los abultamientos en la ingle suele ser un motivo frecuente de preocupación para padres y cuidadores.
Este abultamiento blando, que a menudo desaparece cuando el menor se acuesta o entra en reposo, es el principal signo de una hernia inguinal infantil. Una condición congénita de habitual ocurrencia en la infancia.
De esta manera, deja un espacio por el que puede deslizarse contenido abdominal, como un segmento de intestino o, en el caso de las niñas, un ovario.
Bulto en la ingle y detección a tiempo
Es crucial comprender que la hernia no se genera por hacer fuerza, llorar o moverse demasiado, ya que el defecto anatómico está presente desde el nacimiento.
No obstante, actividades como la tos o el llanto incrementan la presión intraabdominal, haciendo que la protuberancia sea visible.
Dado que el abultamiento suele esconderse durante la exploración física en la consulta médica, los especialistas recomiendan a los padres fotografiar la zona en el momento exacto en que la hernia se hace evidente.
Tratamiento y riesgos de complicación
La hernia inguinal requiere reparación quirúrgica, ya que se trata de una falla anatómica que no se corrige de forma espontánea ni mediante el uso de fajas, masajes o medicamentos.
Casi siempre la intervención es de carácter ambulatorio. Esto permitiendo que el niño o niña regrese a su hogar el mismo día tras la operación.
Especialistas de Clínica INDISA enfatizan la importancia de una detección temprana para prevenir la encarcelación o atascamiento de la hernia:
«Detectar y tratar oportunamente una hernia inguinal es fundamental, ya que una de sus principales complicaciones es que la hernia se atasque o quede atrapada. Si un segmento del intestino permanece atrapado durante un período prolongado, su circulación sanguínea puede verse comprometida y generar complicaciones que requieren atención urgente», advierten desde el centro de salud.
Desde la institución destacan que cuentan con beneficios de cobertura como Copago $0 en más de 20 cirugías para pacientes Fonasa e Isapre.
Ante la presencia de abultamientos sospechosos en la zona inguinal, la recomendación principal es acudir a una evaluación médica especializada.
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