El Instituto de Salud Pública (ISP) aprobó la comercialización de Picmagluti, el primer medicamento de semaglutida de síntesis química autorizado en el país, conocido como el Ozempic chileno.
El fármaco comparte el mismo principio activo que el reconocido Ozempic. Lo que abre una nueva ventana de acceso para pacientes que requieren este tipo de terapias.
Sin embargo, su irrupción en el mercado nacional encendió de inmediato las alarmas de la comunidad médica respecto al uso desmedido o sin control profesional con fines exclusivamente estéticos.
Ozempic chileno: el peligro de la búsqueda obsesiva por bajar de peso
Especialistas del Centro CADDA (centro especializado en trastornos de la conducta alimentaria) enfatizaron los riesgos que podrían venir con el uso de este medicamento.
El mayor problema radica en utilizar estos fármacos en pacientes con antecedentes o vulnerabilidades psicológicas ligadas a la imagen corporal.
«El problema aparece cuando la búsqueda por bajar de peso se inserta en una relación que ya está marcada por miedo a engordar, restricciones cada vez mayores, culpa o una preocupación excesiva por el cuerpo», advierte Macarena Zuleta, psicóloga clínica y cofundadora de Centro CADDA.
Las ocho señales de alerta
De acuerdo con las profesionales, el uso inadecuado de inhibidores del apetito o la fijación por la báscula puede desencadenar o agravar un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA).
Si tú o alguien de tu entorno presenta estos comportamientos, es momento de consultar con un especialista:
- Saltarse comidas o reducir las raciones de forma drástica.
- Eliminar grupos de alimentos progresivamente sin justificación médica.
- Contar calorías de forma obsesiva en cada plato.
- Pesarse constantemente durante el día o la semana.
- Sentir culpa o angustia profunda inmediatamente después de comer.
- Realizar ejercicio físico compulsivo con el único fin de «compensar» lo ingerido.
- Evitar comer en público o frente a familiares y amigos.
- Aislarse de compromisos sociales por temor a la oferta de comida.
¿No tienes bajo peso?
Uno de los mitos más frecuentes es asumir que los trastornos alimentarios solo afectan a personas con delgadez extrema.
La nutricionista especializada en TCA y cofundadora de Centro CADDA, Pamela Campi, es enfática en desmentir esta creencia:
«Si la alimentación empieza a organizarse desde el miedo, la culpa, el control permanente o la compensación, o si el medicamento comienza a utilizarse con un objetivo distinto al indicado por el equipo médico, es importante consultar», explica la profesional.
Las expertas señalan que si bien la semaglutida posee indicaciones clínicas completamente válidas, está contraindicada en personas con trastornos alimentarios, ya que su uso puede provocar una intensificación de los síntomas y agravar severamente la enfermedad.
Recomendaciones clave antes de iniciar un tratamiento
- Consulta médica obligatoria: Nunca te automediques ni adquieras este tipo de productos sin la evaluación de un profesional de la salud.
- Transparencia en la consulta: Informa a tu médico si tienes antecedentes personales o familiares de trastornos de la conducta alimentaria.
- Monitoreo emocional: Si notas que la comida o el peso comienzan a generarte ansiedad, culpa o aislamiento, suspende la búsqueda de fármacos y solicita apoyo interdisciplinario.
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