Agencia Uno
El cantante nacional Américo fue condenado este viernes 6 de noviembre por violencia intrafamiliar (VIF) contra su expareja, la actriz argentina Yamila Reyna, en una audiencia realizada en el Juzgado de Garantía de San Javier.
Durante el juicio simplificado, el intérprete de «Que levante la mano» asumió su responsabilidad en los hechos denunciados, ocurridos el 8 de febrero de 2026, y ofreció disculpas públicas a la actriz.
«Quiero pedir públicamente disculpas a Yamila Reyna por los hechos ocurridos con fecha 8 de febrero del 2026. Esos hechos ocurrieron y asumo íntegramente mi responsabilidad por ellos», expresó el músico durante la audiencia.
¿Qué medidas deberá cumplir Américo tras su condena?
El tribunal condenó al artista por los delitos de lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar y daños simples. Como parte de la resolución, se establecieron distintas medidas que deberá cumplir.
Entre ellas:
- Arresto domiciliario parcial diurno durante 100 días, bajo monitoreo telemático mediante una tobillera electrónica.
- Prohibición de acercarse o comunicarse con Yamila Reyna durante seis meses.
- Pago de una multa de 11 UTM.
- Participación en un programa terapéutico de control de impulsos durante dos años.
Yamila Reyna se refirió a la condena de Américo
Tras conocer la resolución, la actriz conversó con los medios de comunicación y reconoció que atravesó un proceso especialmente doloroso.
«Fue un proceso terriblemente doloroso, injusto, inmerecido, porque en una relación donde solo entregué amor sano, cuidé muchísimo la otra parte, jamás merecí un final como este. Nadie merece que nos violenten», manifestó.

Pese a lo vivido, Yamila aseguró estar conforme con la sentencia, destacando que finalmente pudo cerrar una etapa que le provocó meses de angustia.
«A mí lo que me importa de esto es que por fin se terminó esta pesadilla (…) Estoy conforme porque fueron meses de mucha agonía», sostuvo.
La actriz también aclaró que solicitó que las penas que correspondieran al cantante fueran lo menos perjudiciales posible, dentro de lo establecido por la justicia.
«Lo importante de esto es que es una sentencia condenatoria, hay alguien que sí cometió un delito y se está condenando por ello y eso a mí me da tranquilidad», concluyó.