Agencia uno
En la cuarta noche del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, Karen Doggenweiler volvió a confirmar que no solo conduce el certamen más importante de Latinoamérica, también marca pauta en moda.
La animadora iluminó la Quinta Vergara con un vestido de alta costura confeccionado por la diseñadora chilena Makarena Montaner, pieza que requirió más de tres meses de elaboración manual y que integró más de 10 mil cristales Swarovski.
Desde que apareció en el escenario, el brillo capturó miradas y generó conversación inmediata en redes sociales.
Alta costura chilena con precisión milimétrica
Montaner diseñó un vestido en tono azul profundo con destellos plateados, escote en V pronunciado y un bordado geométrico estratégico que esculpió la silueta de la animadora con precisión.
El trabajo artesanal incluyó lentejuelas, canutillos, mostacillas y miles de cristales Swarovski distribuidos cuidadosamente para potenciar las curvas y dar movimiento bajo las luces del escenario.
No se trató de un diseño improvisado. La pieza exigió planificación, pruebas y bordado manual durante más de 90 días.
Por eso, el resultado impactó, cada paso de Doggenweiler reflejó luz y textura. Generando un efecto visual sofisticado y potente en pantalla.
Además, esta es la tercera vez que Montaner viste a la conductora en la Quinta Vergara. Consolidando una alianza creativa que ya se convirtió en sello dentro del Festival.
Joyería solar y un styling que cerró el look
Para complementar el vestido, Karen apostó por un conjunto exclusivo de topacios Canary de Mery Satt Joyas, en collar y aros. Las piedras semipreciosas, en talla cushion y oval, aportaron un contraste amarillo vibrante que hizo resaltar aún más el azul del vestido.
En los pies, eligió sandalias negras de Steve Madden, manteniendo equilibrio entre glamour y funcionalidad.
El equipo detrás de la animadora afinó cada detalle. Gonzalo Leonidas trabajó un cabello completamente liso con partidura al medio, mientras Angelina Chiuminatto optó por un maquillaje fresco y luminoso que dio protagonismo natural al rostro sin competir con el vestido.
Así, Karen Doggenweiler no solo animó la cuarta noche de Viña 2026. Convirtió su aparición en uno de los momentos estéticos más comentados del certamen, reafirmando que la moda también compite en la Quinta Vergara.


