Agencia uno
El trapero chileno Pablo Chill‑E se tomó con fuerza la sexta noche del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026 y convirtió la Quinta Vergara en una verdadera fiesta urbana.
El artista salió como el tercer número de la jornada y, desde el primer minuto, logró conectar con el público con un show potente, directo y cargado de energía.
El “Monstruo” respondió con coros masivos, celulares en alto y un ambiente que rápidamente confirmó que el trap chileno también tiene espacio en el escenario más importante de Latinoamérica.
La noche incluyó sorpresas. Subió al escenario a Julianno Sosa, quien aportó frescura y colaboración. También, la puesta en escena destacó por la invitación de Arte Elegante. Combinando luces, pantallas y detalles visuales de primer nivel.
Hits, energía y dos Gaviotas para el trap chileno
Durante su presentación, el cantante repasó varios de los temas que marcaron su carrera, encendiendo al público con canciones que son parte del repertorio urbano chileno.
El artista repasó sus grandes éxitos como “Singapur”, “Dale tu Kolin”, y el himno «My Blood», entregando un espectáculo que mezcló su estilo urbano con un toque de sofisticación visual.
La Quinta Vergara saltó, coreó y acompañó cada momento del show, lo que terminó por convencer al público de premiarlo.
Primero llegó la Gaviota de Plata y, minutos después, la ovación volvió a sentirse con fuerza hasta que el artista también recibió la Gaviota de Oro, consolidando así uno de los momentos más celebrados de la noche final del festival.
Durante su presentación, Pablo Chill-E rindió un emotivo homenaje a Galee Galee, recordando su legado en la música urbana chilena.
Con un minuto de silencio y un fragmento de uno de sus temas más icónicos, Pablo destacó la influencia de Galee Galee en la generación actual de artistas urbanos y la importancia de mantener viva su memoria en cada escenario.
Un paso clave en su carrera
La presentación de Pablo Chill-E en Viña 2026 representó un hito en su trayectoria. El artista había adelantado que preparó un espectáculo pensado especialmente para el festival, con una puesta en escena más amplia y un repertorio capaz de conectar con audiencias diversas.
El resultado fue un show que combinó su esencia callejera con una energía festivalera, lo que permitió que el público de distintas generaciones disfrutara de su propuesta musical.
Una noche urbana que marca el cierre del festival
Con su presentación, Pablo Chill-E terminó consolidando la apuesta urbana de la última jornada del festival. La sexta noche de Viña 2026 quedó marcada por ritmos contemporáneos, un público encendido y un artista chileno que logró dominar el escenario de la Quinta Vergara.
Entre gritos, saltos y un ambiente de fiesta total, el trapero cerró su debut en el certamen con dos Gaviotas y con uno de los shows más comentados del cierre del festival.