Agencia uno
La Gala del Festival de Viña del Mar 2026 dejó vestidos impactantes, tendencias de moda y, además, una polémica que explotó en redes sociales.
Esta vez, la protagonista fue Kel Calderón, quien salió al paso de los comentarios que aseguraban que se habría realizado una intervención estética en el rostro.
La influencer y abogada, hija de Raquel Argandoña, llamó la atención en la alfombra roja con un vestido amarillo que rápidamente se volvió viral.
Sin embargo, más allá del look, cientos de usuarios comenzaron a comentar que su cara lucía “distinta” en comparación con fotos anteriores. Entonces, el debate se tomó Instagram y TikTok.
“No me he hecho ningún procedimiento invasivo”
Frente a la ola de especulaciones, Kel decidió responder directamente a través de sus redes sociales. Primero, negó cualquier cirugía facial. Luego, explicó que no se ha sometido a procedimientos invasivos en el rostro.
“Me pongo vitaminas, exosomas y bótox en las marcas de la frente”, detalló, marcando una diferencia clara entre tratamientos estéticos no invasivos y una intervención quirúrgica.
Además, agregó que nunca ha tenido problemas en contar lo que sí se ha hecho, como su aumento mamario, del que habló públicamente en el pasado.
De hecho, ironizó sobre los rumores y comentó que su dermatóloga es “mega conservadora”.
Incluso bromeó con que, si pudiera hacerse todo lo que quisiera, nadie la reconocería, mencionando los famosos hilos tensores que generan el llamado efecto “mirada de gato”.
Kel Calderón: maquillaje, luces y paso del tiempo
Pero entonces, ¿qué cambió? Según explicó la propia Kel, el maquillaje profesional puede modificar, resaltar o disimular rasgos faciales. Por lo tanto, un buen “makeup”, sumado a la iluminación de la gala y al paso natural del tiempo, puede generar percepciones distintas.
“Obviamente he ido creciendo y siento que a veces la gente espera que siga teniendo la misma cara cuando tenía 18 años”, reflexionó. Con esa frase, puso el foco en una presión constante que enfrentan las figuras públicas, mantenerse iguales pese a los años.
Finalmente, cerró con un mensaje directo. Mientras la persona se sienta cómoda con su imagen, la opinión externa pasa a segundo plano.