Getty Images
Esta mañana, durante Los Misterios de la Pudahuel, una auditora conmovió a la audiencia al compartir un testimonio que desafía los límites de lo racional.
Mariana, quien se desempeña como profesora de religión, nos contó una experiencia sobrenatural vivida en mayo de 2020, durante el punto más crítico de la pandemia.
Esto, cuando su familia enfrentaba el fallecimiento de su cuñado a causa del COVID-19 y la imposibilidad de realizar un funeral tradicional. Donde, la falta de una despedida física dejó un vacío de dolor que solo encontraría consuelo a través de una manifestación inesperada desde el “más allá”.
Todo esto, mientras nuestra auditora se encontraba completamente despierta.
“Fue un regalo”
“Su muerte fue muy, muy dolorosa. Fue además un periodo en que no pudimos hacer duelo, no se pudo enterrar. Fue dramático porque además fue uno de los primeros casos”, recordó Mariana
Esto, señalando que su cuñado dejó a su hermana y sus dos sobrinos.
“Entre tanto llanto y tanto dolor (…) ya habíamos llorado todos y en una oportunidad yo creo que me tengo que haber estado rezando y le pedí (al fallecido) que para consolar a mi sobrino y a mi hermana me dijera si estaba bien y que me viniera a abrazar. Porque no nos habíamos despedido”, continuó nuestra auditora.
“Y él vino, me dijo que me quedara tranquila. Pablito, yo estaba despierta, yo sentí su abrazo. Se fue y yo pude hacer mi duelo y acompañar a mi hermana, mi sobrino y a mi gente mi duelo”, relató.
Asegurando que “la gente puede decir que a lo mejor esto es como el deseo que yo tenía, pero no fue deseo, no fue un sueño”, sentenció.
Consultada por Pablito, Mariana finalmente realizó una reflexión respecto a los encuentros espirituales y su contradicción con la religión.
“Siempre se nos ha hecho creer desgraciadamente que la idea de conectarnos con la persona que se ha ido no corresponde, que solo Dios está presente en nuestras vidas. Bueno, quienes hemos estudiado un poquito más sabemos que eso no es tan así”, cerró nuestra auditora.