Una de las grandes apuestas de «Vecinos al límite», abandonó la competencia en tiempo real, dejando un vacío importante en el programa de Canal 13.
Aunque en pantalla la hemos visto sufrir por el polvo y la tierra del refugio, los verdaderos motivos de su salida van mucho más allá de la comodidad.
Una lesión en Vecinos al Límite que no pudo ignorar
Se trata de Carla Ballero, quien ha confesado que «odia los campamentos».
El periodista Michael Roldán fue el encargado de soltar la «bomba» a través de sus redes sociales, revelando que el factor determinante fue un accidente médico.
Pese a que la ex Morandé con Compañía intentó seguir adelante, su cuerpo dijo basta.
“Tiene un umbral del dolor bastante alto, pero se dieron cuenta de que lo que tenía era una rotura de ligamentos de la rodilla izquierda”, detalló Roldán.
Salud debilitada e irritabilidad
La rodilla no fue el único problema para la comunicadora.
Durante gran parte del encierro, Carla lidió con complicaciones estomacales y de colon que afectaron su ánimo.
Según la información filtrada, los medicamentos necesarios para tratar estas molestias la mantenían «adormecida e irritable», lo que explicaría algunos de sus tensos momentos en pantalla.
Sin embargo, no todo fue amargura: una vez estabilizada su salud, su humor mejoró y logró resolver conflictos pendientes con sus compañeros.
Un adiós en «buena onda»
A pesar de la rotura de ligamentos y la nostalgia por su familia, Ballero habría logrado cerrar su ciclo de manera positiva.
“Se va de la casa en un muy buen momento como personaje y como persona, con relaciones súper resueltas y lindas con el resto de los participantes, incluso con Joche”, remató Roldán.
Así, Carla se despide de la telerrealidad dejando la duda de quién tomará su lugar en un equipo que ya siente su ausencia.
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