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«Nunca es tarde»: El simple hábito que los adultos mayores deben activar para no depender de nadie

Especialistas revelan por qué el entrenamiento de fuerza es vital después de los 60 años para frenar la sarcopenia y mantener la autonomía.

Adultos Mayores (2)

Getty Images

Diversos estudios científicos coinciden en que el entrenamiento de fuerza es la herramienta más efectiva para frenar el envejecimiento biológico, proteger los huesos y asegurar una vejez llena de energía. 

El gran enemigo a vencer después de los 60 años es la sarcopenia, es decir, la pérdida progresiva y natural de la masa y potencia muscular.

Este proceso afecta de forma directa la movilidad, el equilibrio y la autonomía de las personas.

Sin embargo, la ciencia médica demuestra que este deterioro se puede ralentizar —e incluso revertir parcialmente— con ejercicios adaptados. 

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“Muchas veces se piensa que los ejercicios de fuerza son solo para jóvenes, pero son fundamentales en la tercera y cuarta edad. Trabajar la musculatura permite mantener la autonomía, prevenir caídas y mejorar significativamente la calidad de vida», explica Catalina Hormazábal, líder fitness de Sportlife. 

Mejorar la calidad de los adultos mayores a través de los ejercicios

Una revisión sistemática publicada por la prestigiosa revista Aging Disease, que analizó 22 estudios y a más de mil participantes de entre 60 y 85 años, concluyó que los programas de fuerza mejoran drásticamente el rendimiento físico en adultos con sarcopenia. 

Más allá de la estética, fortalecer los músculos genera un impacto directo en las actividades cotidianas más simples, tales como: 

  • Levantarse de una silla o de la cama sin ayuda. 
  • Cargar las bolsas de las compras u objetos domésticos. 
  • Subir y bajar escaleras con total seguridad, reduciendo drásticamente el riesgo de fracturas por caídas. 

“El objetivo es llegar a edades avanzadas con mayor autonomía, energía y calidad de vida. Mantener la musculatura activa no solo ayuda a vivir más, sino también a vivir mejor”, enfatiza Hormazábal. 

¿Cómo empezar después de los 60 o 70 años? 

Los expertos coinciden en que nunca es tarde para comenzar. Incluso aquellas personas que deciden pararse del sillón e iniciar una actividad física pasados los 70 años logran ganancias asombrosas en su bienestar emocional y movilidad. 

Para implementarlo de forma segura, los especialistas recomiendan seguir esta guía básica: 

  1. Frecuencia: Incorporar rutinas de fuerza de dos a tres veces por semana. 
  2. Ejercicios funcionales: Priorizar movimientos naturales como sentarse y pararse de una silla, caminar a paso firme, subir escalones o utilizar bandas elásticas de resistencia médica. 
  3. Complementos clave: Combinar la fuerza con ejercicios de equilibrio, una hidratación constante y una alimentación rica en proteínas para nutrir el músculo. 
  4. Supervisión médica: Es fundamental realizar una consulta previa con un médico o kinesiólogo, especialmente si existen enfermedades crónicas o limitaciones físicas preexistentes. 

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