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Se sabe que el cigarrillo tradicional es un enemigo declarado de la salud reproductiva y se pensó que el vaper eran una buena alternativa.
Sus componentes tóxicos —como el monóxido de carbono, el plomo y el arsénico— reducen la reserva ovárica en las mujeres y dañan directamente el ADN de los espermatozoides en los hombres.
Para esquivar estos efectos, los cigarrillos electrónicos o vapers se presentaron en el mercado como una alternativa “menos dañina”.
Sin embargo, la evidencia científica actual es tajante. Este dispositivo se transformó en una amenaza silenciosa para quienes sueñan con convertirse en padres.
La mayoría de los vapers contienen altas dosis de nicotina, saborizantes y metales pesados.
Al calentarse para generar el vapor, estos componentes producen un cóctel tóxico capaz de provocar estrés oxidativo, inflamación sistémica y severas alteraciones hormonales.
El impacto del vaper en el embarazo y la fertilidad
El uso constante de cigarrillos electrónicos ataca directamente la salud reproductiva de las mujeres en distintas etapas del proceso de concepción.
“En las mujeres, el uso de cigarrillos electrónicos puede interferir con la ovulación y reducir la actividad ovárica. Además, acelera la pérdida de óvulos y deteriora su calidad, lo que disminuye las posibilidades de lograr un embarazo”, advierte Andrés Carvajal, especialista de la Clínica IVI Santiago.
La nicotina altera de forma negativa la receptividad del útero, esto complica que el embrión logre implantarse con éxito en las paredes uterinas.
Si se logra la concepción, continuar con este hábito incrementa peligrosamente las tasas de partos prematuros y bebés con bajo peso al nacer.
Fertilidad masculina
La exposición constante a las sustancias químicas del dispositivo daña los parámetros esenciales de la salud espermática. Reduce drásticamente la cantidad, la movilidad y la viabilidad de los espermatozoides.
“Diversos estudios han demostrado que el estrés oxidativo provocado por estos dispositivos afecta la espermatogénesis, comprometiendo la calidad seminal incluso en hombres jóvenes aparentemente sanos”, explica el Carvajal.
Este daño genético no solo dificulta la fecundación natural del óvulo, sino que también aumenta el riesgo de mutaciones genéticas en el desarrollo embrionario.
Abandonar el cigarrillo electrónico a tiempo puede revertir parte del daño y mejorar significativamente las probabilidades de concebir un hijo de forma natural o mediante tratamientos asistidos.
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